ENTREVISTA CON ALFONSO ALONSO…(SITO)

Hoy el protagonista de nuestra entrevista es Alfonso Alonso (Sito), entrenador ACB, que tiene un campus propio desde hace 40 años conocido nacional e internacionalmente. Llego a Monzón de mano del club con tan solo 17 años en 1993 como jugador tras haber jugado en categorías base en distintos clubs de Zaragoza. Aquí creció como jugador y como persona, entreno a distintos equipos de la cantera y al primer equipo que jugo en Liga EBA. Como jugador consiguió un campeonato de liga que les supuso la participación en la fase de ascenso a liga eba que se celebró en Monzón en 1995. Posteriormente paso a ser el segundo entrenador del equipo senior, llegando a ser el primer entrenador en la temporada 1999-2000 tras la marcha de Joaquín Arnal. Con él en el banquillo, el club logro su mejor clasificación de la historia, logrando un magnifico 4º puesto en la temporada 2000-2001.

¿Cómo fueron tus inicios en este deporte?

Mis inicios en este deporte fueron sencillos ya que tuve la suerte de que mi padre era y es entrenador de baloncesto, y entonces digamos que la actividad más lúdica, más divertida y más constante que entraba en cualquier tipo de descanso que teníamos o en veranos yo o en cualquier momento, era ver baloncesto o jugar a baloncesto. Me siento muy afortunado de haber podido tener una referencia tan cercana en el día a día.

¿Qué supuso para ti tu llegada al Club Baloncesto Monzón?

Bueno, a lo largo de tu vida y en este caso de tu carrera deportiva, siempre hay lugares que te marcan por varias cosas, porque te hacen aprender, te enseñan cosas importantes a nivel de tu carrera deportiva pero también a nivel de tu carrera personal, y en este caso la llegada a Monzón con 18 años supuso un paso adelante en cuanto a mi formación personal, de responsabilidad y de inquietudes. Tener gente a mi alrededor que pudiera enseñarme muchas cosas de mi deporte y de la vida, me ha aportado un enriquecimiento. La verdad es que estoy muy agradecido de haber dado ese paso tan importante en mi vida.

En tu etapa en Monzón, conociste a muchas personas ¿Cuáles fueron las más importantes para ti?

No es fácil elegir las personas que marcaron mi estancia en Monzón, porque algunas son conocidas y otras no. Obviamente la más significativa por la cercanía, el aprendizaje, su manera de ser y su apoyo constante no solo a mi sino también a mi familia, es Guillermo Uguet y su familia. No solo él sino también su mujer, Maricarmen, tomaron un papel que en ese momento para mí era fundamental, de estar al lado mío muy cerca. Sin duda alguna la familia Sierra Irigaray también ha sido y es un soporte importante en momentos delicados, buenos y cualquiera que sea, porque tienen un carácter especial y a mi me han ayudado siempre. Luego pues hay rincones y gente que no podré olvidar, por eso el hecho de venir aquí siempre que puedo, a jugar con mis equipos profesionales. Es una suerte para mí porque puedo ver a la gente que estaba trabajando en el pabellón, la de los lugares donde yo iba a disfrutar de comidas, cenas, aperitivos, meriendas y puedo ver a gente de la calle que ha significado mucho para mí, porque han formado parte en algún momento de mi pequeña pero gran historia en Monzón, como son los padres de los jugadores que he entrenado, los mismos jugadores y gente que apareció en mi camino en uno de los 10 años que estuve. No creo que sea fácil nombrarlos a todos, por eso definitivamente Monzón es un sitio importante. Así como la gente que compartió conmigo mi primera etapa profesional, como los directivos Nacho Chaverri y José Mari Marco, por ejemplo, porque fueron a muchos viajes y protagonizaron muchas anécdotas divertidas.

Si tuvieras que elegir los cinco jugadores más destacados que jugaron contigo ¿Quiénes serían?

Esta pregunta aún es más difícil, porque han sido muchos de ellos con los que he disfrutado. Quizá en el puesto de base, los que más recuerdo en este momento y más sensación tengo de que nos hemos ayudado mutuamente, son Sergio Lou y Dani Rodríguez. En el puesto de 2, aunque no quiero olvidarme de nadie, un jugador que me ha marcado tanto a nivel de esfuerzo y sacrificio como de educación no solo de el sino también de su familia, es Salva Arco. No quiero pasar por alto un 2 que tuvimos el primer año que pude estar con el equipo de Liga Eba, Arcadi Figueras, que también fue un jugador que sin tener un papel estelar jugaba muchísimos minutos por su capacidad de sacrificio y entrega. Luego, de jugador exterior, recuerdo un jugador que me llamo la atención a nivel técnico y que encima quería seguir mejorando, con mucha clase, muy delgadito que era Sergi Merino. Un jugador que a mi me gusto mucho entrenar y aunque era un chico reservado y digamos que no llamo mucho la atención, era un jugador que podía desequilibrar un partido de una manera inmediata. Añadir también, que, a nivel de talento, es difícil encontrar dos jugadores que estuvieron juntos como David Viñas y Esteban Martínez. Fue un año de disfrutar de un talento que explotaba por si solo, jugadores que tenían una calidad y que nos hicieron disfrutar mucho. En posiciones interiores a mi me gusto la seriedad, efectividad y lucha de David Balseiro, un jugador gallego que fichamos, el cual era muy buen jugador y también su seriedad y su educación. No destaco mucho en el equipo, pero tenía una cosa que era increíble, la capacidad de salto y como podía tirar de 10 metros. Creo que era Jordi Morales, un jugador con una educación exquisita y como pívots, ha habido muchos que me gustaban por muchas cosas, la lucha de Miki Blanca, la gran capacidad de taponar de Luis Fernández y la mejora que hizo desde el primer día Israel Torres, pero el mejor interior que creo que hemos tenido en el club y que es difícil de imaginar que pudiera jugar aquí, es José Miguel Hernández. Era un jugador de otro nivel, que hizo que nuestro equipo pudiera alcanzar ese año la cuarta posición.

¿Cuál fue tu momento más especial?

Pues quizá recuerdo muchos con gran satisfacción, como cuando ganamos al Barcelona el año de David Viñas, Esteban Martínez y compañía después de perder de 60 puntos allí en la primera vuelta y luego en la segunda vuelta ganamos. Recuerdo con gran admiración todas las segundas vueltas donde nuestro equipo mejoraba de una manera increíble. También un partido increíble de Salva Arco contra el Prat, creo que metió treinta y tantos puntos. Además, ese partido especial de inauguración, donde conseguimos ganar al Cai Zaragoza de LEB, en un partido fantástico con el pabellón lleno. Los enfrentamientos contra el Peñas de Huesca. Muchas cosas, la verdad es que yo creo que fueron muchos bonitos recuerdos. Así como, cada debut que pude hacer con cada uno de los chicos que entrenaba del equipo que cogí desde mini hasta junior, bueno, una satisfacción especial en muchos momentos.

¿Cuáles son las cualidades que debería tener un buen entrenador?

Yo no soy muy dado a dar consejos, pero creo que la suerte que yo he tenido para ser entrenador, y si quiere alguien copiarlo o intentar escuchar, es seguir estos consejos: Tener personalidad propia, escuchar a los que saben más que tu y respetar a todos los que entrenan. Porque de todo se puede aprender algo. Yo creo, y más ahora con tanta información que tenemos, es bastante fácil formarse la idea de lo que es ser un entrenador y las cosas que sobre todo no hay que hacer.

Fuiste el que anoto la canasta que os dio el campeonato y os clasificó para la fase de ascenso a liga EBA ¿Qué sentiste en ese momento?

Pues sí, la recuerdo muy bien esa jugada porque precisamente no era para mí. Recuerdo que tenia que cruzar el campo y pasársela a Javier Celigueta, pero Helios, la verdad es que cerro muy bien el pase. Yo seguí botando y un tiro que, durante mi carrera deportiva como jugador, no era muy bien visto por muchos entrenadores, que era de un tipo bomba con la izquierda, me salió muy bien para evitar el tapón del interior de Helios. Conseguimos una victoria muy difícil en una pista, la granja, donde jugo ese partido Helios y que nos dio el título de liga que obviamente celebramos y que nos hizo mucha ilusión. Fue un momento muy especial, sobre todo para todos los aficionados que se desplazaron. De ese equipo tengo muy buen recuerdo de todos, de Ángel Corvinos, Nacho Revenga, Lorenzo Rivares, de los jugadores que fuimos de Zaragoza como Santos Termis, Javi Navarro, Enrique Sanz. La verdad es que creo que era un equipo que conseguía hacer cosas importantes. Fue un año fantástico con un cuerpo técnico formado por: Joaquín Arnal, Guillermo Uguet que era presidente-entrenador ayudante, Joan Rius y Mariajose de delegada, creo que era para disfrutar mucho la verdad en esta época.

A los que se inician en este deporte como jugadores o entrenadores ¿Qué consejos les darias?

El mayor consejo que yo puedo dar es ser feliz con lo que más te gusta. Y como a mi lo que más me gusta es el baloncesto, por eso lo escogí y sigo divirtiéndome con él. Ser feliz e intentar progresar y tener la idea clara de que puede ser mejor, pero sin buscar una recompensa futura. Hay que intentar ser cada día un poquito mejor.